martes, 4 de marzo de 2008

Guerra mediática por el voto

El pasado lunes 25 de febrero tuvo lugar el primer cara a cara entre los candidatos a la presidencia del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy. Los dos líderes se enfrentaron en un combate televisivo moderado por Manuel Campo Vidal, presidente de la Academia de las Ciencias y las Artes de Televisión de España.

Un cara a cara muy esperado que ha creado expectación entre los diversos medios de comunicación tanto a nivel estatal como internacional, por ser el primero en quince años desde el debate histórico protagonizado por el entonces líder del partido popular, José María Aznar y el socialista Felipe González; y debido también al estrecho margen de diferencia en la intención de voto que muestran las encuestas.

Asalto, tras asalto, Mariano Rajoy acometió con saña contra su contrincante José Luis Rodríguez Zapatero, quien repelió los golpes en un debate plagado de acusaciones y descalificaciones personales entre los dos aspirantes a la presidencia del Gobierno en las próximas elecciones del 9 de marzo.

Los temas más controvertidos han sido la inmigración, el terrorismo y el concepto de España. El primero ha sido el tema estrella de la campaña para Rajoy quien afirma que la política de inmigración llevada por Zapatero ha sido un efecto llamada y ahora hay el doble de extranjeros; califica de “avalancha” este auge y un riesgo para el sistema del bienestar, por lo tanto, hay que poner un orden y un control a esta situación. Zapatero apuntó que cuando Rajoy era ministro de Interior se le colaron un millón de sin papeles porque no controlaron las fronteras y en el proceso de regularización que llevaron a cabo sólo se requería presentar un bonobús o factura de hotel para lograr papeles.
Respecto al terrorismo, Rajoy acusó a Zapatero de engañar a los españoles y jugar con la ley al aceptar el chantaje con ETA mientras que el líder socialista le reprochó inventar una conspiración indigna sobre el 11-M y manifestarse contra un Gobierno por la lucha contra el terrorismo y que lo ha utilizado junto con el dolor a las víctimas con fines partidistas.
En el debate sobre el modelo de Estado, Zapatero se mostró más agresivo y espetó a Rajoy que su apocalipsis parece que su retrasa, desacreditando así las advertencias sobre la ruptura de España a cuenta del Estatut y la entrega de Navarra a ETA. Aunque Rajoy lo negó rotundamente, su opositor leyó dos artículos idénticos de los estatus andaluz y catalán: el primero lo apoyó el PP, el segundo lo llevó al Tribunal Constitucional.

Por último, los sondeos publicados por los medios de comunicación la misma noche del debate coincidieron en dar una victoria muy ajustada al líder socialista. El próximo lunes tendrá lugar un segundo debate en el que los dos candidatos a la presidencia se verán las caras de nuevo en un último asalto antes de las elecciones. Por lo tanto, tendrán la oportunidad de corregir los errores de este primero y convencer a los españoles de porqué son los mejores para presidir nuestro Gobierno.

1 comentario:

Tomás dijo...

Deberían debatir sobre Hondt antes de hablar de democracia y pluralismo.